domingo, 22 de noviembre de 2009

Mi futuro claro gracias a las revisiones médicas.

Tengo varias amigas que me dicen que siempre estoy en el médico, pero eso no es para nada cierto. Lo que ocurre es que junto todos los médicos a los que tengo que ir en un periodo de tiempo reducido, y por eso cuando me preguntan que qué hago siempre contesto: nada, tengo médico.
Lo malo de ir al médico no es que pierdes tiempo esperando a que te vea el facultativo ( ultimamente tengo suerte y no espero casi nada), sino que como son revisiones de distintas especialidades te piden mil pruebas y algunas parece que se repiten.

El jueves, como ya pudisteis leer me sacaron sangre, y el viernes, que me tocaba ir a otra revisión, me volvieron a sacar sangre. Cuando vi que la enfermera me decía "y ahora baja a la primera planta para que te saquen sangre" casi se me saltan las lágrimas: ¿otra vez? Pues sí, otra vez. Total que bajo a ello. La enfermera me dice: ¿en qué brazo quieres que te pinche?
No lo dudé, el que no tenía dolorido y con moratón. Esta vez hice caso, mucho caso a la enfermera y estuve todo el rato apretándome el pinchazo con el brazo estirado hasta que llegué a mi casa.


Esto de sacarme sangre me hizo preguntarme dos cosas: ¿cuánto tarda la gente en generar sangre? Y ¿hay modelos de venas? ¿modelos de venas? Pero esta mujer qué dice. Tranquilos, todo tiene una explicación y un razonamiento. Cuando a una persona se la dice: uy, qué bien escribes. Lo mismo se plantea hacerse escritor. Cuando se le comenta qué mano tiene con los animales, pues se plantea hacerse veterinario o algo así, pero sí dos profesionales te dicen que qué venas más buenas tienes... te planteas o hacerte modelo de venas o presentarlas a concursos, y yo soy más de modelo, sí, tiene que ser guay viajar por el mundo para que te fotografíen los brazos y poder hacerte una tarjeta de visita que ponga: Srta. Aristas: Modelo de venas.

Cuanto más lo pienso más me gusta la idea, poder vivir en París, Nueva York, Madrid, Barcelona, Londres, Milán... y trabajar para grandes firmas como Bayern, Cinfa, Meda o Ratiopharm. Mi vida se llenaría de lujos, y fiestas, y claro todo el mundo sabe que en el mundo de las modelos es muy fácil conseguir drogas, y no me quiero ni imaginar en el mundo de las modelos de venas... que en vez de muestras de perfumes se darán muestras de medicamentos.
Bueno, pero yo sería fuerte y no las probaría, de hecho me encargaría de crear una asociación de ayuda a la modelo politoxicómana o toxicómana sin más. Esto, está claro, me crearía enemistades en este mundillo de farmacéuticas y modelos, pero me compraría una capa, unas mayas, y por las noches me las pondría para verme como una superheroína ( otra vez nombrando a las drojjjas) y darme fuerzas para luchar por todas esas personas, hombres y mujeres que un día decidieron hacerse modelo de venas, tabiques nasales y huesos con el único fin de ayudar a esas empresas que disfrazan sus buenas acciones con la búsqueda de beneficios.



Este post se lo dedico a todas aquellas personas que se metieron en una profesión con la cabeza llena de pájaros y tuvieron que aterrizar de golpe para no perder el rumbo. A ellos y a los que viven más soñando que despiertos.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Consejos, esos grandes olvidados.

Cuando eres joven ( porque aún me considero joven, tss, ¡que leches! lo soy, lo soy) los consejos o no tan consejos que te dan las personas mayores ( definamos persona mayor como aquella que nació una hora antes que yo) te entran por un oído y te salen por el otro.
En mi caso no es así, yo los escucho atentamente, incluso muchos de ellos me parece buenísimos consejos, pero claro, mi cerebro debe ser una especie de parque de bolas en el que perderse ha de ser tremendamente fácil, y por ese motivo nueve de cada diez consejos que me dan, no los "uso".
Ejemplos:

1.-
- No te subas ahí que te vas a caer. No te subas ahí que te vas a caer. No te su¡VES!
- No paza nadfa zi la zanfre lo que tienef ef que ef muy ezcandalofa, pfero no me he hefcho nafda...

2.-
- Sería mejor si te pusieras guantes para usar ese pegamento, que seca muy rápido.
- Tranquila, que no me va a pasar nada.
- Tú verás.
- ¿Qué era mejor, tirar poco a poco o rápido? Bueno, las huellas dactilares tampoco son tan importantes... ¿no?

3.-
- Voy a hacer que salten todos los flashes, no miréis.
- ¡Mis ojos! ¡ Me he quedado ciega! Uy, ahora veo todo el rato África.

4.-
- Ahora te aprietas el algodoncito durante un buen rato, y luego ya te lo quitas.
- Aish, me duele el brazo, ¡oah! tengo un huevo, va a ser que 5 segundos apretando no equivalen a un buen rato.




Seres humanos del mundo mundial, hay que hacer caso a las mamás, los papás, los abuelos y demás personas mayores ( una hora mayor), porque en el 90% de las ocasiones, tienen razón.





PD: me duele el brazo, jo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Sentimientos encontrados, quiero o no quiero a los animales.

Acabo de caer en que hace mucho que no escribo y que ultimamente pienso demasiado en posibles entradas ( y no, no me refiero a la de las fiestas de nochevieja), así que allá voy. Buceemos juntos entre palabras que intentaré tengan, aunque sea, cierta coerencia.

Mi relación con los animales siempre ha sido un poco guadiana, ahora me gustan, ahora no, ahora sí, ahora no, uy, ¡que salmandra mas chula!, ¡ay madre una serpiente!, me haré una foto con la serpiente en los hombros...
Creo que ahora estoy en la etapa mixta, la de jamón y queso, vamos que no tengo decidido si me gustan todos o solo unos pocos, pero sí tengo una cosa clara, los perros felices solo me caen bien en verano, eh... Srta. Aristas, ¿solo en verano? Pues sí, qué pasa, en invierno me caen mal, es que... ¡los perros tienen cola! Sí, sí, me caen mal porque tienen cola, y pensad ¿qué hacen los perros felices? Pues mover su estupenda cola de izquierda a derecha generando un vientecillo, que aunque en verano es muy agradable, en invierno, no.
Es posible que os estéis preguntando que en qué momento un perro me puede "abanicar". Algunos estaréis pensando: vale, la Srta. Aristas tiene perro y éste es demasiado feliz por lo que todas las mañanas la despierta con una brisilla fría.
Pues no, es más os he de preguntar: ¿por qué mi perro iba a despertarme mostrándome su culo? Recordad, la cola está en el trasero. Me asusta esa idea, poder despertarme un día y lo primero que vea sea el culo de mi perro, en serio, es algo que me aterra profundamente. Bulldog francés. Los que conozcáis esta raza sabréis a qué se debe mi terror, para los que no, os explico un poco cómo es este tipo de perro; no tienen cola, vamos, tienen, pero muy muy chiquitita, poderíamos decir que es una especie de muñoncete que se mueve pero no genera, afortunadamente, aire. El problema está en otros "aires" que sí genera. Éste aire, que también tiene su origen en la parte trasera, huele, mal, muy mal, rematadamente mal, huele tan mal, que podría ser catalogado como arma biológica de destrucción masiva.
Ahora, dicho ésto, volvamos la vista atrás, justo en el momento en el que nos despertamos y... ¡madre de Dios, el culo de perrete en nuestra cara! Qué, a qué asusta, ¿eh?, pero tranquilos, mi cama es alta, su culo no llegaría a mi cara ni en sus mejores sueños.
Continuemos con el viento de cola, el de los aviones no, el de los perros. El perro feliz que me martiriza es el de mi tía. Este perro es tan extremadamente feliz que cada vez que ve a algún miembro de la familia, ya sea animal o persona, mueve la cola, y le da exactamente igual que tú estés sentada en el sofá muerta de frío, él seguirá siendo feliz, y seguirá moviendo su cola, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda. Este perro podría trabajar en rodajes de videoclips, como ventilador, su cola sería la razón por la que esos cabellos ondean seximente al viento mientras las cantantes nos muestran el resultado de jornadas interminables de gimnasio y tratamientos de belleza.
En fin, enfocaré todo esto de las colas-abanicos desde un punto de vista optimista: sólo quedan siete meses para que adore ese movimiento canino.